Washington.– El Fondo Monetario Internacional podría otorgar un programa de apoyo económico a Venezuela, como parte del restablecimiento de relaciones entre ambas partes tras varios años de distanciamiento.
La directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, confirmó que existe disposición para enviar un equipo técnico que trabaje directamente con las autoridades venezolanas, aunque dejó claro que cualquier ayuda dependerá del cumplimiento de ciertas condiciones.
Entre los principales retos, advirtió que el país enfrenta un “camino muy difícil” para recuperar la estabilidad macroeconómica y financiera, en medio de una crisis prolongada.
El acercamiento ocurre luego de que el FMI y el Banco Mundial reanudaran formalmente sus relaciones con Venezuela, suspendidas desde 2019 por conflictos relacionados con el reconocimiento del gobierno.
Uno de los primeros pasos será revisar a fondo la información económica del país, ya que el organismo considera que los datos actuales son insuficientes para tomar decisiones sólidas. De hecho, el FMI no realiza una evaluación completa de la economía venezolana desde hace más de dos décadas.
Georgieva también señaló que el apoyo no será aislado, ya que se trabaja en coordinación con el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo para generar un impacto más amplio en la recuperación económica.
El posible regreso de Venezuela al sistema financiero internacional ya comenzó a generar efectos en los mercados, con un repunte en el valor de bonos soberanos y de la petrolera estatal, reflejando expectativas de estabilización.
Sin embargo, el respaldo financiero estará condicionado a reformas estructurales, mayor transparencia en la información económica y avances en la estabilidad institucional.
Este nuevo capítulo marca un punto clave para Venezuela, donde el acceso a financiamiento internacional podría representar una oportunidad de recuperación… pero también un reto complejo que exigirá cambios profundos en su modelo económico.
