Subsidios a gasolina alivian al consumidor, pero presionan finanzas públicas en México

México.– Los estímulos fiscales aplicados a los combustibles en México han permitido contener el impacto del alza internacional en gasolina y diésel, pero representan un costo directo para las finanzas públicas al reducir la recaudación del gobierno.

Ante el encarecimiento global del petróleo derivado del conflicto en Medio Oriente, el gobierno ha recurrido a ajustes en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para suavizar el precio final al consumidor.

El analista Manuel Herrejón explicó que este mecanismo permite amortiguar el impacto en los bolsillos de la población, aunque no elimina el costo económico.

“A través de estímulos al IEPS, Hacienda ajusta la carga fiscal sobre los combustibles. Cuando el petróleo sube, el gobierno reduce el impuesto; cuando baja, lo recompone”, detalló.

Sin embargo, advirtió que esta estrategia implica una pérdida directa de ingresos públicos.

“Cada vez que el gobierno reduce el IEPS, renuncia a recursos fiscales que ya no se recuperan”, subrayó.

De acuerdo con estimaciones de Banamex, el costo anual de estos estímulos podría alcanzar los 22 mil millones de pesos, mientras que BBVA proyecta una pérdida de hasta 38 mil millones de pesos en recaudación.

Por su parte, el gobierno federal ha señalado que mantendrá este mecanismo como apoyo a consumidores y transportistas, en un contexto de presión inflacionaria.

Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía indican que la inflación anual se ubicó en 4.59% durante marzo, impulsada en parte por el incremento en energéticos.

En este escenario, especialistas coinciden en que el reto de fondo será fortalecer la producción, refinación e infraestructura energética para reducir la dependencia externa y evitar la necesidad de subsidios recurrentes.

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