El té se ha consolidado como una de las bebidas más populares a nivel global, posicionándose solo por debajo del agua en consumo diario.
Su presencia en distintas culturas y tradiciones ha hecho que miles de millones de personas lo incorporen en su rutina, ya sea por su sabor, sus propiedades o su valor social.
Entre sus principales beneficios, especialistas destacan su contenido de antioxidantes, los cuales pueden contribuir a combatir el daño celular. Además, algunas variedades están asociadas con mejoras en la digestión y un efecto estimulante moderado.
Existen múltiples tipos de té, como el verde, negro y otras infusiones aromáticas, cada uno con características y beneficios particulares.
A lo largo del tiempo, esta bebida ancestral ha mantenido su relevancia, convirtiéndose en un elemento que trasciende generaciones y une distintas culturas en torno a una taza.
