La Cofepris informó que, de acuerdo con su monitoreo prevacacional, únicamente una playa en todo el país no es apta para uso recreativo durante esta Semana Santa.
Se trata de la playa de Tijuana, la cual excede los niveles permitidos de contaminación, por lo que no se recomienda nadar ni realizar actividades acuáticas.
El análisis, realizado entre el 3 y 13 de marzo, detectó una alta presencia de bacterias en el agua, con niveles que rebasan los criterios establecidos para la protección de la salud.
En contraste, las playas del estado de Veracruz, pese al reciente derrame de hidrocarburos en el Golfo de México, se mantienen dentro de los rangos permitidos para actividades recreativas.
Incluso en zonas como Playa Tumbao, donde se registraron los niveles más altos en la entidad, los indicadores se mantienen dentro de los parámetros aceptables.
Asimismo, la Cofepris indicó que las playas de Tabasco y Tamaulipas no presentan riesgos sanitarios, pese a la contingencia ambiental.
Por su parte, la Semarnat informó que desde el inicio del derrame, el pasado 2 de marzo, se han recolectado más de 785 toneladas de hidrocarburo en playas y más de 40 en el mar.
Además, se han atendido 39 zonas costeras, incluyendo playas, manglares y esteros, donde han llegado residuos de forma intermitente.
Las autoridades señalaron que factores como descargas de aguas residuales, drenajes pluviales, escorrentías y la alta afluencia turística también influyen en la calidad del agua.
