Un hecho poco común ha comenzado a llamar la atención en el norte del país, luego de que se confirmara la presencia de jirafas en el desierto de Coahuila, un entorno que, en teoría, no corresponde al hábitat natural de esta especie.
De acuerdo con reportes recientes, el fenómeno dejó de ser un rumor cuando durante un sobrevuelo en la región, el reportero Iván Sánchez logró documentar a cuatro ejemplares desplazándose en libertad, entre ellos dos crías nacidas en este entorno.
Habitantes de la zona señalaron que desde hace aproximadamente tres años se tenía conocimiento de la presencia de al menos una pareja de jirafas, sin embargo, no existía evidencia suficiente que confirmara la existencia de una población en crecimiento.
El avistamiento ha generado sorpresa tanto en la comunidad local como entre especialistas, ya que se trata de una especie originaria de África que no forma parte de los ecosistemas desérticos de México.
Este caso abre cuestionamientos sobre las condiciones que permitieron su permanencia, así como sobre la capacidad de adaptación de la fauna en entornos extremos.
Hasta el momento, autoridades y expertos no han emitido un posicionamiento oficial sobre el origen de estos ejemplares ni sobre su situación en la región.
