La detención del rector de la Universidad Autónoma de Campeche, José Alberto Abud Flores, ocurrida el pasado 12 de enero, generó una fuerte reacción en el ámbito académico y abrió un debate sobre el respeto a la autonomía universitaria y el debido proceso.
De acuerdo con información oficial, Abud Flores fue asegurado por elementos de la Policía Estatal Preventiva alrededor de las 9:30 de la mañana, cuando circulaba por la avenida López Mateos. Tras su detención, fue puesto a disposición de la Fiscalía General del Estado de Campeche, donde permanece mientras se define su situación jurídica.
El fiscal Jakson Villacis explicó que el operativo se derivó de un reporte ciudadano sobre una camioneta en la que presuntamente viajaban personas armadas. Al realizar la inspección del vehículo, las autoridades localizaron sustancias ilícitas, motivo por el cual se procedió a la detención.
Horas después del arresto, la Universidad Autónoma de Campeche emitió un posicionamiento público en el que manifestó su rechazo a los hechos y denunció presuntos intentos de intervención externa. Según el comunicado, personas ajenas a la institución habrían intentado convocar de manera irregular al consejo universitario en una sede alterna, con el objetivo de destituir al rector, lo que la universidad calificó como una violación directa a su autonomía.
En el documento, la UAC sostuvo que la detención de Abud Flores fue injustificada y contraria a los principios democráticos, además de exigir a las autoridades estatales que se respete la autonomía universitaria, se frene cualquier injerencia externa y se garantice la liberación del rector conforme a derecho.
La postura fue respaldada por la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior, que también expresó su preocupación por el caso. A través de un pronunciamiento firmado por 17 autoridades educativas de distintas entidades del país, la ANUIES pidió que las investigaciones se realicen con estricto apego a la legalidad, sin sesgos políticos y garantizando el debido proceso.
El caso ha generado un clima de tensión entre la comunidad universitaria y las autoridades de Campeche, mientras se espera que las instancias correspondientes esclarezcan los hechos y determinen las responsabilidades conforme a la ley.
