El coordinador de los diputados del PRI en el Congreso del Estado, Arturo Medina, se pronunció sobre los recientes acontecimientos en Venezuela y afirmó que la historia de América Latina demuestra que los regímenes autoritarios y los narcogobiernos caen cuando los pueblos deciden no vivir más sometidos al miedo ni al autoritarismo.
El legislador señaló que celebra el fin de un régimen que durante años arrebató la paz y la libertad al pueblo venezolano, sometiéndolo —dijo— a la persecución política, el empobrecimiento y la violencia institucional. Indicó que la libertad no es una concesión del poder, sino una conquista social, y que los pueblos no están condenados a vivir bajo la opresión.
Medina fue enfático al aclarar que no respalda el intervencionismo extranjero como mecanismo para imponer gobiernos, pero subrayó que la soberanía no puede ser utilizada como pretexto para justificar dictaduras. Advirtió que ningún régimen que pacte con el crimen organizado, gobierne de espaldas a su gente o utilice las instituciones para someter a la población puede sostenerse en el tiempo.
Asimismo, sostuvo que América Latina atraviesa un momento decisivo en el que debe definirse si se normaliza el autoritarismo o se fortalece la democracia desde el interior de cada país. Señaló que cuando un gobierno traiciona a su nación, debilita el Estado de derecho y permite que el crimen capture al poder, pierde toda legitimidad moral y política.
Finalmente, Arturo Medina hizo un llamado a que los pueblos de la región apuesten por gobiernos democráticos, responsables y legítimos, capaces de garantizar libertades, seguridad y justicia social. Reiteró que la verdadera defensa de la soberanía radica en instituciones fuertes y en ciudadanos libres, no en regímenes que se sostienen mediante el miedo, la corrupción y la violencia.
