Frotarse los ojos: el hábito silencioso que puede deformar tu córnea, advierten especialistas

Un gesto tan común como frotarse los ojos podría estar causando un daño profundo y muchas veces irreversible sin que las personas lo sepan. Así lo advirtió un oftalmólogo, quien explicó que esta práctica es uno de los principales factores de riesgo para desarrollar queratocono, una enfermedad progresiva que deforma la córnea y deteriora la visión.

De acuerdo con el especialista, cuando una persona se frota los ojos con fuerza, genera microtraumas sobre la superficie corneal. Aunque parecen inofensivos, estos golpes repetitivos van debilitando la estructura de la córnea, provocando que se adelgace y adopte una forma cónica en lugar de redonda.

El queratocono altera la forma en que la luz entra al ojo, causando visión borrosa, distorsiones, sensibilidad extrema a la luz y, en casos avanzados, la necesidad de procedimientos complejos como anillos intracorneales, crosslinking o incluso un trasplante de córnea.

La situación empeora en personas con alergias oculares, pues la picazón constante aumenta el impulso de frotarse. También se considera especialmente riesgoso para quienes tienen antecedentes familiares de la enfermedad.

Los especialistas recomiendan evitar el roce por completo y, ante cualquier molestia, optar por alternativas seguras como lágrimas lubricantes, compresas frías o tratamiento específico para alergias. Asimismo, piden acudir con un oftalmólogo ante síntomas persistentes.

“Tus ojos son irreemplazables. Protegerlos empieza cambiando hábitos tan simples como este”, enfatizó el profesional.

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